Airbnb generó en 2018 un impacto económico Global de 86.000 M€, de los cuales 6.000 M€ fueron en España

Airbnb generó un impacto económico directo en todo el mundo de 86.000 millones de euros en 2018, según una encuesta de la compañía realizada entre los usuarios y el análisis de datos interno. España es el tercer país en el ranking donde la plataforma Airbnb generó un impacto directo de 6.020 millones de euros en 2018.

Esta riqueza fue a parar no solo a manos de propietarios de Apartamentos Turísticos,  también y en mayor medida a los pequeños negocios de proximidad como restaurantes, supermercados, retail en general, espectáculos, servicios de ocio y trasporte que han visto como esta nueva demanda del mercado mejoraba sensiblemente sus resultados. Y el fenómeno sigue extendiéndose y democratizando el acceso al turismo de muchas familias que antes no podían permitirse, viajar y disfrutar de esta experiencia, a un precio razonable y mucho más contenido que los hospedajes y hoteles tradicionales.

Según una encuesta de Airbnb a más de 13.700 usuarios en España (entre anfitriones y huéspedes), el 87% de anfitriones en Airbnb recomienda a los huéspedes restaurantes y cafeterías; el 58%, cultura (como museos, festivales y lugares históricos); y el 55% dice que compartir el hogar le permite costear su propia vivienda.

De media, el huésped alojado vía Airbnb en España dice que el 42% de su gasto se da en ese barrio; el 69%, que querer explorar un barrio influye en su decisión de usar Airbnb; el 85% de huéspedes sostiene que una localización más conveniente, en el lugar o barrio donde quiere estar, influye en su decisión de recurrir a Airbnb; y los huéspedes en España consideran que usar la plataforma alargó su viaje una media de 4,7 días.

El año pasado llegaron a España unos 10 millones de viajeros vía Airbnb, y el gasto medio diario por huésped fue de 116 euros.

Airbnb ayuda a que los anfitriones y los pequeños negocios de la zona se beneficien directamente de esta actividad, “a diferencia de otros modelos de negocio, en los que los ingresos generados no llegan a las comunidades locales”.

Constata que los anfitriones se quedan con el 97% del precio que ellos fijan al compartir su espacio y que, “desde que se fundó Airbnb, han ingresado más de 57.000 millones de euros en todo el mundo”.

Estos recursos económicos han servido para que los anfitriones “puedan hacer frente a los gastos de la propia vivienda, emprender nuevos negocios o poder dedicarse a sus pasiones”, defiende Airbnb.

Y también destaca que los negocios de proximidad se benefician de los huéspedes de Airbnb porque los viajeros destinan más del 40% del gasto del viaje (fuera del alojamiento) a comprar en comercios.

Además, asegura que la plataforma “ha ayudado a extender los beneficios del turismo hasta algunos de los destinos menos visitados del mundo”: lo ejemplifica con que, de 2016 a 2018, las llegadas de huéspedes a través de Airbnb se dispararon en Moldavia (190%), Vanuatu (187%) y Nueva Caledonia (175%).

Fuente Airbnb